Cómo afecta el cambio climático a los ecosistemas marinos de Australia
Australia tiene algunos de los ecosistemas marinos más singulares del mundo. Uno de los más conocidos es la Gran Barrera de Coral, el mayor arrecife coralino del planeta y la estructura orgánica más grande del planeta. Una joya de la naturaleza única en el mundo cuya supervivencia peligra.

Elvira Poloczanska, jefa de proyecto en la agencia nacional australiana de investigación científica (CSIRO, por sus siglas en inglés), señala que ecosistemas como los arrecifes coralinos aportan recursos a las poblaciones humanas locales, no sólo en cuanto a pesca o turismo, sino también protegiendo al litoral frente a los efectos destructores de grandes olas, reciclando nutrientes y, también, suavizando el clima. Hay que conservar los arrecifes de coral por muchas razones.

Un nuevo informe, elaborado bajo la dirección de la CSIRO y en el que han participado más de ochenta científicos de 34 universidades y organizaciones, señala que el cambio climático está teniendo terribles consecuencias en los ecosistemas marinos australianos, así como en su biodiversidad.

El informe proporciona información acerca de estas consecuencias en la actualidad y, además, ofrece pronósticos sobre las consecuencias en un futuro. Entre las principales conclusiones del informe, se pueden destacar las siguientes:

    – Las temperaturas oceánicas son cada vez más altas. Esto influye de manera significativa sobre la distribución de vegetales y animales marinos. Diversas especies que ahora tienen su hábitat en aguas tropicales y templadas, probablemente se verán forzadas a emprender un éxodo paulatino hacia el sur, buscando aguas más frías.
    – Hay indicios de que los vientos que soplan encima del Océano Antártico, así como la dinámica de las corrientes, ejercen una notable influencia en las migraciones estacionales de aves marinas.
    – Algunas especies de peces tropicales tienen una mayor capacidad de lo creído hasta ahora para adaptarse a las temperaturas crecientes del agua.

En todo caso, las principales causas de la migración son la mayor acidez del mar y la destrucción o blanqueo de los corales por el aumento de la temperatura. Australia es uno de los lugares más vulnerables al calentamiento global.