El deshielo ártico sigue acelerándose

Share on Facebook16Tweet about this on Twitter0Share on Google+0


¿Hasta dónde tiene que llegar la situación para que los líderes mundiales y los ciudadanos de todo el mundo se tomen el mayor problema actual en serio? ¿Tendremos que llegar al deshielo total? Entonces ya será demasiado tarde. Nos acercamos peligrosa e irremediablemente al punto de inflexión climático y seguimos sin hacer nada.

Se confirma una vez más. Con datos de la Agencia Espacial Estadounidense, la NASA. ¿Seguirán los escépticos asegurando que todo es un invento de los científicos, que, en realidad, no es para tanto? ¿Qué gana la NASA con ello? Según la institución norteamericana, el hielo del Ártico ha sufrido la quinta disminución récord por causa del efecto invernadero.

El hielo del océano Ártico crece y disminuye según la época del año. En invierno, se congela y alcanza su extensión máxima. Habitualmente, a finales de febrero o a principios de marzo llega a ese límite. El pasado marzo alcanzó los 374.000 kilómetros cuadrados, por debajo de la máxima extensión anual media de las últimas tres décadas.

Según Joey Comiso, científico de la Centro de Vuelo Espacial Goddard, Greenbelt, e investigador principal del Programa de Ciencias de la Criosfera de la NASA, esta disminución de la capa de hielo marino se produce por el efecto de los gases de efecto invernadero (GEI), que cada vez inciden más en el hielo del mar.

En verano, llegará a desaparecer por completo


Desde 1970 se observa el fenómeno desde satélites y se espera que, dentro de unas décadas, en verano el hielo desaparezca por completo. Hay varios factores que afectan al crecimiento y disminución de esta capa de hielo, así que cada temporada puede variar. Tormentas, aguas más cálidas… Pero a largo plazo no hay duda: cada vez hay menos hielo.

Por ejemplo, este invierno, la Oscilación del Ártico mantiene temperaturas más cálidas en las latitudes más septentrionales y algunas tormentas abrieron grandes grietas en el hielo que cubre el mar de Beaufort, en la costa norte de Alaska y Canadá. Ahora que ha vuelto el Sol y la temperatura sube esas grietas se podrían reabrir y dividir el hielo en témpanos más pequeños, de modo que se derretirán antes que si formaran un bloque unido.

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *