
La Comisión Europea va a financiar un proyecto para disminuir las emisiones de dióxido de carbono (CO2) durante el proceso de fabricación de la cerámica. El Instituto de Tecnología Cerámica Agustín Escardino (ITC) de la Universitat Jaume I de Castellón y la empresa de fabricación de baldosas cerámicas Azulev serán las responsables de llevar a cabo dicho proyecto de investigación, el proyecto Reducer.
El proyecto durará 18 meses y está financiado por el programa Sustainable Industry Low Carbon (SILC), que tiene como fin apoyar proyectos asociados a industrias que se vean afectadas por el comercio de emisiones de modo que puedan afrontar de la mejor manera los retos de una economía baja en carbono. Es una forma de aumentar su competitividad en el mercado.















