Éxito en las primeras pruebas de captura de carbono en Ciuden, León

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La planta experimental de la Ciudad de la Energía (Ciuden) ha sido diseñada para capturar el dióxido de carbono (CO2) emitido en la combustión de carbón. Las primeras pruebas de su funcionamiento han sido satisfactorias. Los responsables del proyecto, ubicado en Cubillos de Sil, en la provincia de León, han confirmado que España se convierte en el primer país en desarrollar esta técnica. Si el proyecto demuestra su buen funcionamiento, puede convertirse en una manera de reducir los gases de efecto invernadero de las centrales eléctricas que usan carbón.

El proyecto comenzó en 2006 como un ensayo para la captura de CO2. La técnica usada se denomina de oxicombustión en caldera de lecho fluido circulante. En total, se han invertido 127 millones de euros: la Unión Europea aporta 80 millones, mientras que el Gobierno de España completa el resto de la inversión.

La instalación simula una central con una capacidad de 30 megavatios (MW). Allí, se ha demostrado que funciona la captura de gases cuando se usa carbón. Pero también cuando se usan otras materias primas, como la biomasa o coque de petróleo. La caldera pertenece a la marca Foster Wheeler y, el sistema de purificación y compresión de CO2, a Isolux Corsán.

El proyecto también incluye una infraestructura de transporte y almacenamiento del CO2 bajo tierra, que se realizará en Hontomín (Burgos). La iniciativa persigue un objetivo claro: seguir usando carbón, pero sin contaminar.

El siguiente paso es aplicar la tecnología en el mercado. Hay que cumplir la normativa dictada por la Unión Europea que exige que, a partir de 2020, las centrales térmicas tengan cero emisiones. En la actualidad, las eléctricas acuden al mercado de compra de emisiones, pagando por tonelada emitida. Este nuevo método de captura de carbono puede permitir que las eléctricas no tengan que comprar esos derechos de emisión. Pero, para ello, la construcción (o la adaptación) de las nuevas fábricas para carbón limpio tendrán que ser rentables.

Según los cálculos de Ciuden, para 2015, en una fase de demostración, el coste por tonelada evitada de CO2 variará entre 60 y 90 euros. Para la fase comercial madura, sobre el año 2030, se rebajarían a una horquilla de 30 a 45 euros. Pero cabe señalar que, con la crisis, el mercado de derechos de emisiones ha caído hasta entre 6 y 10 euros por tonelada.

La Comisión Europea, según los responsables de Ciuden, apoyan decididamente al carbón limpio y han valorado positivamente los resultados. Otras seis plantas en Europa recibieron subvenciones y desarrollan métodos similares, pero ninguna usa una caldera de lecho fluido circulante.

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