¿Cuánto carbono emite un viaje en AVE?

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Sí, un viaje en tren es más ecológico que uno en realizado en cualquier vehículo que use combustibles fósiles, como un autobús o un coche. Pero eso no significa que el tren no emita carbono, ya que la electricidad puede provenir de centrales térmicas.

Entonces, ¿cuánto emite un AVE? Depende. Podemos ver un ejemplo: el AVE que realiza el trayecto Madrid-Málaga, cuyas emisiones son nulas. Es, por tanto, neutro en carbono. Todo tiene una explicación. En primer lugar, Renfe firmó un contrato de suministro eléctrico para el Corredor Sur que certifica que la energía suministrada procede en un 100% de fuentes de energía renovable, certificado así por la CNE (Comisión Nacional de la Energía).

Los servicios AVE de Renfe son ecoeficientes, ya que su consumo por viajero transportado, unos 36 KWh, es 6 o 7 veces menor que el de un viajero que viaje en automóvil o avión.

Las emisiones de este AVE en concreto, además, son un 20 % inferiores a las del tren convencional que hacía la distancia en el corredor antes de diciembre de 2007. La línea transporta una cifra anual media cercana a dos millones de pasajeros, reduciendo el número de viajeros que optan por el avión. Se calcula que se han evitado unos 7.000 vuelos al año, responsables de unas emisiones de 76.000 toneladas de dióxido de carbono, una cantidad que equivale a las emisiones anuales del consumo eléctrico de los hogares de una ciudad como Córdoba, de 350.000 habitantes.

¿Cómo ha conseguido el AVE esta ecoeficiencia?

    – Diseño integrado entre los trenes y la propia infraestructura.
    – Vehículo eléctrico con tecnologías innovadoras y sostenibles.
    – Gestión y operación que se guían por criterios ecoeficientes.
    – Menores consumos de auxiliares.
    – Infraestructuras adaptadas con menores pendientes, curvas y distancias.

Cabe destacar el uso del freno regenerativo o KERS, una tecnología que permite devolver a la red la energía eléctrica generada en el proceso de frenado. Equivale, de media, a un 10 % del consumo energético total del AVE. La energía regenerada por los trenes de alta velocidad puede devolverse directamente a la red eléctrica general, de modo que se puede aprovechar por otros consumidores.

Por otra parte, la conducción eficiente en estos trenes reduce en un 15 % el consumo energético. Además, la tasa de aprovechamiento de este AVE es del 65 %, cifra que duplica al de otros operadores europeos, por lo que se reducen a la mitad las emisiones por pasajero.

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