El cambio climático aumenta peligrosamente las olas de calor en el Medio Oeste de los Estados Unidos


Ese inmenso territorio que los norteamericanos llaman Midwest, y que comprende grandes ciudades como Chicago, Cincinnati, Detroit, Minneapolis y Sant Louis, está siendo duramente azotado por olas de calor que se prevén cada vez más frecuentes y dañinas a consecuencia del cambio climático.

Esta transformación se ha venido observando en los últimos 60 años, apunta un informa publicado por la Union of Concerned Scientists. Básicamente, el calentamiento del clima deriva en días de verano más peligrosamente calurosos, lo que significa que la región sufrirá un clima cuyos efectos aumentarán el número de muertes.

El informe estudió el Medio Oeste porque allí es donde más olas de calor se prevén, y analizó las tendencias climáticas en cinco grandes áreas urbanas mencionadas, sin olvidar también otras ciudades más pequeñas, como Peoria, Illinois, y Toledo, Ohio.

La investigación concluyó que ha habido un aumento de los días calurosos y húmedos desde los años cuarenta. Pero no sólo eso, porque sorprendentemente hallaron también que disminuyeron los días frescos y secos en verano. De este modo, el resultado no es otro que el de un clima más difícil de soportar para la ciudadanía, porque además las noches también dejarán de ser frescas.

La duración de las olas de calor más habitual es de tres días o más, por lo que estamos ante un aumento de su duración media. Según el estudio, las olas caracterizadas por altas temperaturas y humedad suelen durar este tiempo medio en el Medio Oeste, por norma. Y si descendemos a los casos concretos, las cifras son de espanto.

Un clima infernal

Chicago, por ejemplo, podía sufrir al año más de 70 días con temperaturas de 90 grados Fahrenheit (32 grados centígrados) de promedio, y eso hasta final de siglo. ¿Soluciones? Si partimos de la base de que los pronósticos se han hecho teniendo en cuenta las actuales emisiones de gases de efecto invernadero, una disminución de las mismas debería aplacar el problema. Y, evidentemente, este problema no sólo lo padece este área de los Estados Unidos, afecta al planeta entero.

¿Y si no se logra detener el cambio climático? Su impacto se dejará sentir agravando la situación hasta puntos insufribles: en un escenario de mayores emisiones, los días infernales que superen los 100 grados Fahrenheit (38 grados centígrados) aumentarán de forma espectacular en Chicago, advierte el informe.

Asímismo, el informe apunta que los cultivos de maíz están en un mínimo histórico en los Estados Unidos tras pérdidas millonarias de cosechas en el Medio Oeste a consecuencia de una gran sequía. Hacía diez años que las cosechas no sufrían de este modo y, lógicamente, el precio de los alimentos también ha subido.

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