Las aguas de El Hierro pueden predecir el cambio climático


Después de la erupción del volcán de El Hierro, se reprodujeron en el Mar de las Calmas condiciones idóneas para entender qué ocurrirá a los océanos como consecuencia del cambio climático: poblaciones de plancton gravemente mermadas, desaparición absoluta de bancos de peces y muchos de ellos muertos en superficie.

Pero hubo otras consecuencias, como que aparecieron nuevas bacterias que colonizaron la zona deshabitada. Si el cambio climático continúa como hasta ahora, lo ocurrido en El Hierro podría predecir cómo estarán los mares dentro de 2.000 o 3.000 años, según el investigador Eugenio Fraile, que ha publicado un trabajo en Nature Scientific Reports.

El calentamiento del agua, su acidificación y la pérdida de oxígeno son tres de las consecuencias bien conocidas del cambio climático global. En las aguas de El Hierro, se produjeron las tres a la vez. Fue un laboratorio en vivo que sirve para analizar y predecir el futuro de los mares.

En la franja comprendida entre los 75 y los 125 metros de profundidad se analizaron las peores condiciones, con una pérdida casi total de oxígeno, unos 3 ºC por encima de la temperatura de la zona y una importante caída del pH, es decir, una acidificación del agua. Todos los factores, en definitiva, que alteran gravemente el estado del mar.

En esas condiciones, la mayoría de los organismos no resistieron y la mortandad fue terrible. Fraile, que realizó cinco campañas a bordo del buque oceanográfico Ramón Margalef para elaborar su trabajo, señala que hubo otros organismos unicelulares que supieron adaptarse genéticamente a las nuevas condiciones de temperatura e incluso con altos niveles de cobre.

Además, ocuparon el lugar del plancton muerto bacterias que supieron aprovechar la nueva situación. Hay que analizar el comportamiento de los animales más pequeños. Si surgen nuevos animales pequeños, llegarán los grandes. Pero tendrá que pasar mucho tiempo. Se vigila con atención, el volcán marino de El Hierro: se espera una nueva erupción, una buena oportunidad para seguir investigando.

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