El Banco Mundial contribuye al cambio climático

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El Banco Mundial sirve para financiar proyectos y dar ayudas a países pobres o en vías de desarrollo y se surte del dinero de los países ricos. Pero, ¿se debería dar dinero a proyectos que contribuyen al cambio climático? El Reino Unido cree que no.

Los parlamentarios británicos están poniendo en duda los beneficios del actual funcionamiento del Banco Mundial. En concreto, creen que la financiación de los programas de ayuda del Banco Mundial deberá interrumpirse si el Banco no retira la constante financiación a las centrales de carbón en los países en desarrollo. (¿Y qué ocurre con la ayuda al carbón que otorga la Unión Europea a España y otros países del entorno?).

Desde luego, no les falta razón. De qué sirve hacer un esfuerzo en la economía de su país para reducir las emisiones de dióxido de carbono e invertir en energías renovables si, por otro lado, se da dinero para que otros países contaminen. Así, la Comisión del Parlamento británico que ha estudiado la situación opina que sólo se deberían proporcionar fondos a las instituciones que tengan criterios medioambientales. Por ello, ha instado a su Gobierno a que vote en contra de nuevas financiaciones del Banco Mundial a proyectos que produzcan altas emisiones de carbono.

El cambio climático afecta a todo el planeta y, además, en el largo plazo, tanto el cambio climático como la degradación ambiental que supone, amenazarán el progreso logrado en el desarrollo de estos países pobres. Por tanto, no contribuir a que sigan contaminando es, en realidad, la acción más responsable que pueden realizar los países ricos. Un paso más sería financiar, no sólo los proyectos que no perjudiquen al medio ambiente, sino, sobre todo, a los que lo protegen de manera clara.

En definitiva, hay que ayudar a los países emergentes a que desarrollen las energías limpias, en lugar de incentivarlos para que sigan usando combustibles fósiles. De lo contrario, se produce un contrasentido en la ayuda internacional, pues se estaría despilfarrando el dinero dirigido a mitigar los efectos del cambio climático.

El Reino Unido es uno de los países que más dinero invierte en el Banco Mundial, así que, desde este punto de vista, tiene mucho que decir. Claro que el primero es Estados Unidos, país al que le convienen esas ayudas a las energías sucias.

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