Estados Unidos teme oficialmente los costes del cambio climático


Una oficina auditora del Gobierno de Estados Unidos ha añadido el cambio climático a la lista de las grandes amenazas financieras del país. Algunos pensaréis que van con años de retraso. Y no os faltará razón. Pero este hecho es muy importante. En primer lugar, porque es la primera que se reconoce de forma oficial en el país. Y, en segundo lugar, porque que lo haga un país como Estados Unidos, nos guste o no, puede tener muchas implicaciones, tanto por su influencia en la política mundial como por la cantidad de emisiones que produce el país norteamericano.

Es más: el auditor aseguró que el país no está preparado para afrontar el fenómeno global. Lo que puede ser una llamada de atención para el nuevo mandato recién comenzado presidido por Obama y, en último caso, impulsar políticas más decididas en cuanto el respeto al medio ambiente.

Desde hace algún tiempo, el cambio climático está en el centro del debate de la opinión pública estadounidense. Y ya sólo eso, que se hable de ello, supone un gran cambio de mentalidad. El siguiente paso será que algunos congresistas conservadores, que aún siguen negando el origen antropogénico del calentamiento global, cambien de opinión.

El informe al que hacemos referencia ha sido elaborado por la Oficina de Contabilidad Gubernamental (GAO, por sus siglas en inglés) y fue presentado el 14 de febrero. En dicho informe se asegura que el impacto y los costes de los desastres climáticos se incrementarán, ya que los eventos extremos serán más comunes e intensos.


El informe ofrece una lista de alto riesgo que incluye 30 ítems, especialmente, asuntos de defensa y salud. La lista de este año destaca especialmente por la inclusión del riesgo financiero que supone el cambio climático para el país. El informe calcula que hasta un 30% del país (incluyendo infraestructura para proteger a las poblaciones urbanas) podría verse amenazado por cambios imprevistos y drásticos en el clima.

Sandy y la sequía

Hay que tener en cuenta que el Gobierno de Estados Unidos se tiene que hacer cargo de los daños ocasionados por los desastres naturales. La GAO indica que las declaraciones de desastres crecieron de forma sostenida hasta alcanzar un récord en el año 2011, con 98 desastres, frente a 65 en 2004, que requirieron un total de 80.000 millones de dólares

El pasado año 2012, sólo uno de los desastres, el huracán Sandy, obligó a gastar más de 60.000 millones de dólares para recuperar las zonas afectadas. La sequía que sufre gran parte del país es una de las más graves de la historia y supone millones de dólares de pérdidas.

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