Un otoño menos rojo


El otoño, en algunas regiones del planeta, es la estación más colorida en los bosques. Las hojas de los árboles tienen tonalidades muy diferentes y, especialmente, muchos tonos de rojo, de marrón, de amarillo y de verde. Pero, debido al calentamiento global, el rojo ha desaparecido de los árboles en otoño este año 2011. En regiones mediterráneas como la Península Ibérica o de clima atlántico como Nueva Inglaterra, en Estados Unidos, el otoño ha llegado tarde y no hay tiempo para disfrutar de las tonalidades rojas que son capaces de mostrar los árboles de hoja caduca.

Hay dos tipos de árboles, los caducifolios, que pierden sus hojas en épocas desfavorables, habitualmente en invierno, y los perennes, que mantienen sus hojas durante todo el año. Los primeros sufren un proceso de cambio de color en sus hojas antes de que éstas caigan al suelo. Así, el verde se va atenuando, llegando hasta un amarillo, en ocasiones, o hasta un marrón suave en otras, o hasta espectaculares tonos de rojo.

En un bosque de árboles caducifolios pueden convivir diversas especies. Cada una tiene su propio proceso y sus hojas cambian de color en su momento. Así, este tipo de bosques muestran, con la llegada del otoño, una gran diversidad de colores, lo que los convierte en uno de los espectáculos más bonitos que la naturaleza puede ofrecer.

Sin embargo, a medida que el cambio climático se hace más presente, el otoño llega tarde y la temperatura en invierno se suaviza algunos años. Así, el árbol no realiza un ciclo de cambio de hoja normal. Respecto a este fenómeno, diversos estudios elaborados en Estados Unidos han concluido que los árboles están cambiando su comportamiento:

    – En Massachusetts, las hojas cambian de tres días más tarde que hace veinte años.
    – En New Hampshire, una especie de arce invernan cinco días después que hace dos décadas.
    – En Vermont, esa misma especie de arce termina su época de crecimiento siete años más tarde que hace años.

El arce rojo, por su parte, casi no muestra un cambio de color en la hoja y pasa del verdor del verano a la ausencia de follaje del invierno en pocos días. Los arces son muy conocidos por el cloro rojo carmesí que muestran sus hojas en otoño. Un fenómeno que es cada vez más difícil de ver debido al cambio climático.

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