Bambú para luchar contra el cambio climático


La Red Internacional del Bambú y el Ratán (INBAR) es una organización intergubernamental dedicada a mejorar las condiciones sociales y económicas de los productores de bambú y ratán. También defienden los beneficios medioambientales de estas dos especies de plantas. INBAR conecta socios de sectores gubernamentales, privados y sin fines de lucro, en más de cincuenta países para definir y aplicar un programa mundial para el desarrollo sostenible a través del bambú y ratán.

Según esta asociación, utilizar bambú y ratán para diversos usos puede mitigar los efectos del cambio climático. Lo hizo público, presentando un documento, titulado “Bambú y Mitigación del Cambio Climático”, en la Cumbre de Cancún. Este documento fue elaborado después de un estudio que duró un año y que se basa en investigaciones sobre la retención de carbono que se produce mientras crecen los bosques de bambú y la comparación con otras especies de árboles.

El estudio demostró que los bosques de bambú, en los primeros diez años después de la siembra, tienen tanta capacidad de absorber y retener carbono como otras especies de árboles de crecimiento rápido, como el eucalipto y el pino chino. Además, los bosques de bambú se pueden cosechar selectivamente todos los años.

Pese a que el bambú tiene muchas ventajas sobre otras especies de madera, como una alta resistencia a la tracción, y flexibilidad y dureza, se argumenta que los productos elaborados con esta planta no son productos tan perdurables como otros. Sin embargo, según la asociación INBAR, esto se debe más a los aranceles creados por los estados que a limitaciones técnicas. En los últimos años, muchos productos de bambú están entrando en los mercados de todo el mundo.

Desde INBAR, se quiere invertir en la producción de alta calidad de productos de bambú para optimizar y prolongar el almacenamiento de carbono. El almacenamiento prolongado de carbono sólo se produce cuando los materiales como el bambú se usan en productos con largos ciclos de vida, como materiales de construcción o muebles.

Del mismo modo, la citada asociación defiende que el bambú puede desempeñar un papel muy importante en la reducción de la vulnerabilidad de los países en desarrollo a los efectos del cambio climático, al tiempo que les proporciona una fuente fiable y sostenible de ingresos.

También señalan que las viviendas construidas con bambú son de bajo coste, sostenibles y resistentes. De hecho, en América Latina existe una larga tradición de construcción con bambú, y su fuerza y flexibilidad lo convierten en uno de los mejores materiales para soportar inundaciones, tormentas y terremotos. INBAR ha iniciado un proyecto en América Latina, financiado por el Banco Mundial, para ayudar a las comunidades a construir viviendas con bambú. Estas viviendas de bambú estarán diseñadas para soportar inundaciones y tormentas.

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