Europa pierde suelo natural


Europa pierde suelo natural. Crecen las núcleos urbanos y las carreteras y la superficie dedicada al campo, a los bosques, disminuye. Consecuencias de la civilización. Así se desprende de un reciente informe de la Comisión Europea sobre el asunto. Europa pierde cada año un 3% de campo.

La situación tiene más importancia de la que parece a simple vista, ya que la materia orgánica de los suelos no urbanizados es esencial para el ciclo del carbono. Este suelo tiene un alto contenido en carbono (el doble que la atmósfera) y, por tanto, desempeña un papel determinante en la conservación del medio ambiente.

La Comisión Europea ya publicó en 2008 un informe sobre la relación entre la pérdida de suelo natural y el aumento del cambio climático en el que ya se avisaba que esta situación era insostenible. Tres años después, la situación no ha cambiado. Es preocupante conocer los efectos negativos, pero más preocupante es saber por qué se produce y no hacer nada.

La construcción desaforada de edificios y carreteras es la principal causa del fenómeno. Así, el futuro de los suelos fértiles en Europa (y también en el resto del mundo) se encuentra en peligro. Las importantes funciones biológicas del suelo quedan reducidas al mínimo o directamente anuladas.

Los suelos naturales son fundamentales para la conservación de los ecosistema y, a la larga, la falta de suelo acabaría con la vida en el planeta. No se puede seguir asfaltando. Así lo cree el comisario de Medio Ambiente de la Comisión, Janez Potocnik. Esto no significa no desarrollar nuevas y mejores infraestructuras, sino que se hagan bajo criterios sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.

La materia orgánica de los suelos europeos retienen unos 75.000 millones de toneladas de carbono. Con la expansión urbanística ese suelo queda cubierto de materiales impermeables, como el hormigón o el cemento, que impiden su transpiración natural. El equilibrio medioambiental se ve alterado gravemente.

Por todo ello, la Unión Europea, a partir de ahora, va a revisar las subvenciones negativas que fomenten el sellado del suelo. Y, en todo caso, se tomarán medidas para compensar los daños.

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