
La agricultura industrial, como actividad productiva del ser humano, contribuye al cambo climático. Sin embargo, hay un tipo de agricultura que, aun ejecutada a gran escala, puede absorber más dióxido de carbono que el que emite.
Según un informe elaborado por especialistas del Global Climate and Energy Project (GCEP), de la Universidad de Stanford, en California, hay resultados que invitan al optimismo en varios lugares del mundo. Entre otros, destaca una investigación realizada por el equipo de José Moreira, de la Universidad de Sao Paulo, Brasil. Según dicha investigación, desde 1975 hasta 2007, la producción de etanol a partir de caña de azúcar en Brasil dio como resultado una captura neta negativa de 1,5 toneladas de dióxido de carbono (CO2) por metro cúbico de etanol producido.















