El cambio climático es mucho más que un problema ambiental


La mayoría de expertos, políticos, periodistas, etc., tratan el cambio climático como cualquier otro problema ambiental. Es un grave error. El cambio climático no se puede comparar con, por ejemplo, el problema de la polución en las ciudades debida a los gases contaminantes que expulsan los coches o a la basura que se acumula en el océano. Siendo estos problemas muy graves, el cambio climático es mucho peor.

Las consecuencias del cambio climático serán el peor desastre natural que hayamos vivido como humanidad. Hay dos características que apoyan esta visión pesimista (hay quien dirá que realista) del asunto: la persistencia del dióxido de carbono (CO2) durante décadas y la irreversibilidad del proceso.

Simplificando, y tomando de nuevo el ejemplo de la islas de plástico en los vórtices de los océanos, sólo habría que retirar todo ese plástico para solucionar el problema (y no seguir arrojando desechos al mar, claro). No es fácil y, sobre todo, es caro, pero, si se hiciera, el problema quedaría resuelto.

El problema climático es mucho más complicado. Para explicarlo, algunos expertos recurren a la analogía de la bañera. Imaginemos que el grifo de la bañera expulsa los gases de efecto invernadero producidos por la actividad humana. La bañera, entonces, se va llenando. Pero, el desagüe no traga a la misma velocidad, no puede asimilar tal cantidad de CO2 (y otros gases), así que la bañera (el planeta) se llena cada vez más hasta que, finalmente, rebosará.


El dióxido de carbono puede permanecer cien años antes de desaparecer de la atmósfera. Los océanos y los bosques lo absorben, pero les lleva su tiempo. La única solución es cerrar el grifo (disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero), algo que no estamos haciendo. Y, aun así, se tardarían décadas en mitigar el calentamiento global.

El punto de inflexión

La otra característica del cambio climático que lo convierten en mucho más que un problema ambiental es que es irreversible. Aunque logremos detener el calentamiento global, no será posible volver a las condiciones climatológicas que existían antes de la Revolución Industrial.

Por otra parte (y ésta es la parte más aterradora), si pasamos el punto de inflexión, un aumento de la temperatura que los científicos calculan en 4 ºC más, no será posible frenar el desastre ni siquiera si toda la humanidad deja de emitir gases contaminantes.

1 comentario

  1. Estoy en un todo de acuerdo con el artículo… estamos YA en mediados del 2016 y es poco o nada lo que se ha hecho y nuestros dirigentes miran para otro lado. No se puede más que ser pesimistas con el destino de nuestro mundo,
    aún cuando conservo algún leve optimismo que c/día que pasa es más leve todavía.

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