Globo dirigible para medir la composición de la atmósfera


El cambio climático, en realidad, es un gran desconocido para los científicos. Poco a poco, se están desentrañando sus misterios. Pero la comunidad científica necesita más datos y que sean más precisos. Se trata, sobre todo, de entender la relación entre la contaminación atmosférica y el cambio climático.

Un nuevo proyecto de investigación europeo utiliza, para analizar las consecuencias de la contaminación en el cambio climático, un zepelín. Thomas F. Mentel, físico del Instituto Jülich, explica que la capa más importante de la atmósfera está en los dos kilómetros más cercanos a nosotros, donde vivimos, donde se encuentra la vegetación y a donde van a parar la mayoría de las emisiones. La mayoría de las mediciones de esa parte se hacen desde el suelo. Los aviones, en cambio, van demasiado rápido y cogen mucha altura. Un zepelín es un medio de transporte lento, que se mueve a unos 50 km/h y desde el que se pueden explorar, sin vibraciones, alturas hasta los dos mil metros.

Dentro del globo dirigible, hay equipos diseñados para absorber y analizar aerosoles, pequeñas partículas químicas que flotan en la atmósfera. Algunas son naturales, pero otras han sido emitidas por las actividades humanas, partículas que afectan al cambio climático.

Por ejemplo, el dióxido de azufre. Durante mucho tiempo, se ha creído que era beneficioso reducir las emisiones de este gas, porque contribuía a la lluvia ácida. Se ha conseguido en Europa y en América. Pero, al mismo tiempo, el dióxido de azufre es un precursor importante de los aerosoles. Y los aerosoles afectan a la formación de las nubes y pueden contribuir a enfriar la atmósfera. Reduciendo los aerosoles de sulfato se puede eliminar un efecto que funciona contra el calentamiento global.

Con un vuelo de prueba, los investigadores comprueban el funcionamiento de los equipos en las condiciones en las que van a utilizarlos normalmente. Vuelan sobre el bosque, a diferentes alturas, porque es importante para ver cómo funcionan los equipos a diferentes presiones de aire.

El zepelín recorrerá diferentes países del norte y el sur de Europa. Sobrevolará paisajes donde los investigadores recojan y analicen aerosoles de múltiples tamaños y propiedades a diferentes alturas, presiones y temperaturas.

Compuestos orgánicos y antropogénicos

Los científicos están especialmente interesados en lo que llaman el “detergente de la atmósfera”, un compuesto químico natural que descompone la contaminación y mejora la calidad del aire. Pero también quieren comprender la proporción exacta de los aerosoles creados por el hombre. En Holanda y en Italia volarán sobre áreas pobladas y con bastante industria. Esperan encontrar grandes cantidades de contaminación de origen humano.

En cambio, en Finlandia, analizarán las emisiones biogénicas, más naturales. Se trata de entender todos los componentes de la atmósfera: los naturales y los emitidos por el ser humano.

En el zepelín, un espectómetro de masas de aerosol analiza la composición química de partículas de entre 50 y 1.000 nanómetros. De este modo, se sabe si son de origen orgánico o si contienen amonio o nitratos y, por tanto, han sido creados por el hombre. También hay tubos de acero inoxidable, con los que se aspira una muestra de aire, en este caso, 300 mililitros por minuto, para después, analizar el aire absorbido dentro de los instrumentos.

También se mide la absorción del agua en los aerosoles, un aspecto esencial en la formación de las nubes. Se miden el monóxido de carbono, el óxido de nitrógeno y el ozono. Se analiza la actividad fotoquímica de la masa de aire. Se mide la distribución de las partículas según sus diferentes tamaños.

Se mide el aire para saber qué debemos hacer para frenar el cambio climático. Han sido necesarios casi tres años de trabajo para que el zepelín estuviera preparado para un largo recorrido a través de la atmósfera europea.

El objetivo final es crear modelos regionales que, en un rango de 500 kilómetros, puedan predecir el desarrollo del cambio climático y los cambios químicos en la atmósfera.

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