Las cataratas de Iguazú, secas


Las cataratas del Iguazú se ubican en el Parque Nacional Iguazú, Argentina, y en el Parque Nacional do Iguaçu, en el estado de Paraná, Brasil. Cerca, la frontera entre Paraguay y Argentina. Fueron elegidas como una de las siete maravillas naturales del mundo. Pero, si se quedan sin agua, quizá haya que retirarles tal distinción. También son Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Las cataratas están formadas por 275 saltos de hasta 80 metros de altura, de los cuales, el 80% están en el zona argentina, alimentados por el caudal del río Iguazú. Su salto de mayor caudal y el más alto es conocido como la Garganta del Diablo. Por este salto pasa la frontera entre los dos países.

En la actualidad, gran parte de las cataratas del Iguazú, una de las principales atracciones turísticas de Brasil, está seca debido a la prolongada sequía en el estado brasileño de Paraná. Hay 270 cataratas en una extensión de 2,7 kilómetros.

Según fuentes del Parque Nacional Iguazú se registró una disminución de agua en las cascadas hasta un total de 500 metros cúbicos por segundo, cuando habitualmente el caudal es de 1.500 metros cúbicos. Muchas cataratas están secas y han dejado al descubierto paredes rocosas y escarpadas.

Según informes emanados de Ciudad del Este, en las cercanías de la Triple Frontera y las cataratas, la falta de lluvias en los tres primeros meses del año incidió en forma notoria, lo que se tradujo en una vista hacia las masas rocosas en vez de los saltos de agua. Desde hace varias semanas, se pueden ver parte de los muros de piedra naturales y, también, la acumulación de basura en el fondo del lecho del río.

La escasez de lluvias ha ido disminuyendo el volumen de agua que cae por las cataratas hasta una cantidad cinco veces inferior a la que habitualmente discurre por las cataratas. El agua de lluvia caída durante los tres primeros meses de este año equivale a la mitad de la registrada en el mismo período del año pasado. Observando la historia de los registros, en 2006 se registró un fenómeno similar. Hoy, sólo unos finos chorros de agua se deslizan por los principales saltos de las cataratas de Iguazú.

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *