Los pepinos de mar benefician a los corales


Los holoturoideos son una especie de animal que se conoce vulgarmente como pepinos o carajos de mar. Su cuerpo es alargado y blando, semejante al de una babosa de tierra, aunque, a veces, presenta colores más vistosos. No son los animales más bonitos del mundo, hay que reconocerlo, pero sí son muy necesarios. Se podría decir que ahora más que nunca.

Porque se ha descubierto que los pepinos de mar y sus excrementos contribuyen a defender la vida de los arrecifes coralinos de los efectos nocivos del cambio climático. Así se desprende de un estudio elaborado por científicos australianos. El grupo de investigadores, de la Universidad de Sidney, ha estudiado la Gran Barrera de Coral y ha descubierto que los pepinos de mar reducen el impacto de la acidificación de los océanos en el crecimiento de los corales.

Cuando los pepinos de mar ingieren arena, su proceso digestivo natural produce un aumento de los niveles de pH en el agua de los arrecifes donde defecan, ha señalado Maria Byrne, directora de la estación de la Isla Tree. La acidificación de los océanos o el descenso del pH en el agua salada está causado por la absorción de dióxido de carbono que es producido, en su mayoría, por la actividad del ser humano, así como ocurre con el aumento de la temperatura de los mares. Todo ello es una de las mayores amenazas para los corales y para los moluscos.

El estudio también destaca la riqueza de carbonato de calcio (CaCO3) en los detritos del pepino de mar, un compuesto químico clave para la supervivencia de los corales. El carbonato de calcio supone el principal componente de conchas y esqueletos de muchos organismos coralinos. Otro componente beneficioso de los desechos de los pepinos de mar es el amoníaco, que ayuda a fertilizar áreas aledañas y produce nutrientes esenciales para el crecimiento de los corales.

En Australia, la industria pesquera explota unas treinta especies de pepinos de mar en la Gran Barrera de Coral y en las áreas tropicales circundantes de manera comercial. La caída del crecimiento de la superficie coralina de la Gran Barrera se debe al doble impacto del calentamiento del agua del mar y el aumento de su acidez por la mayor presencia de dióxido de carbono en la atmósfera, señala el Instituto Australiano de Ciencias Marinas.

1 comentario

  1. Hola. sólo comentar que hemos encontrado uno en la playa de Caldes D’estrac – Barcelona.
    Nos extrañamos mucho porque nunca lo habíamos visto y no pensábamos en un primer momento que aquello tuviera vida :)
    Saludos.

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