Organograph, máquina del tiempo climática (vídeo)


Organograph es una enorme escultura robótica, pero, también, un proyecto científico. Se ubicará en la ciudad de San José, California, Estados Unidos. Mostrará, durante los próximos cien años, cómo la actividad llevada a cabo por el ser humano está modificando el clima del planeta.

La instalación parece sacada de una película de ciencia ficción. Se abrirá al público gracias a la colaboración de Chico MacMurtrie, un famoso artista de la escena robótica internacional, el científico e ingeniero artístico Geo Homsy y el diseñador e ingeniero aeroespacial Bill Washabaugh, que diseñó el software para el vuelo de los Boeing y el palco monumental de la última gira del grupo irlandés de rock U2.

El proyecto fue elegido entre cincuenta propuestas presentadas en una convocatoria pública lanzada en 2008 por la Climate Clock Initiative de Silicon Valley. La idea se empezó a gestar en 2006, en la San José State University (SJSU). Se trataba de estudiar los cambios climáticos, pero, sobre todo, de sensibilizar a la opinión pública de manera didáctica y participativa.

Organograph costará unos 20 millones de dólares, que se recaudarán mediante donaciones voluntarias. El aparato tendrá de una altura de unos veinte metros. De momento, se ha construido un prototipo de algo más de dos metros, el que se exhibe en la City Hall de San José.

Organograph ilustra de manera simple y didáctica el mecanismo del ciclo del carbono y sus desequilibrios a causa de la actividad humana, la principal responsable del fenómeno del calentamiento global. La gigantesca escultura cinética, que se inspira en la forma del girasol, se alimenta de la energía solar que captura a través de paneles, ocultos en los pétalos, que se abren al amanecer y se cierran cuando llega la noche.

Además presenta una estructura de planetario de cristal en continuo movimiento. En la versión definitiva, en la grande, será dividida en diversas plantas por donde podrán transitar los visitantes. Toda la estructura realizará una rotación completa durante el día, como si se tratara de un enorme reloj transparente. En definitiva, un reloj ecológico que explicará los procesos químicos microscópicos que contribuyen al cambio climático y el ciclo del carbono en la Tierra, midiendo temperaturas y la concentración del dióxido de carbono.

En el siguiente vídeo se puede ver su funcionamiento:

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