Mapa del carbono que retienen los bosques tropicales
Los bosques son sumideros de carbono. Absorben dióxido de carbono, limpian la atmósfera de gases nocivos, mitigan el cambio climático. Son esenciales para la vida en el planeta. ¿Pero cuánto? ¿Cómo se podría medir su importancia?

La Agencia Espacial y Aeronáutica de Estados Unidos (NASA) ha conseguido medir la importancia que tienen los bosques tropicales. A través de imágenes tomadas con satélites, la NASA ha elaborado mapas de la cantidad y la ubicación de carbono que son capaces de almacenar los bosques tropicales del planeta Tierra. El mapa es un forma visual de demostrar el beneficio que proporcionan los bosques como sumideros de carbono. Dicho de otra forma, cómo contribuyen los bosques a mitigar el cambio climático.

El equipo de investigación ha usado multitud de datos procedentes de diferentes satélites para crear el mapa más preciso jamás producido que representa el carbono almacenado en los bosques tropicales. Los datos se convierten así en una base para futuras investigaciones y como un recurso muy útil para la gestión de los gases de efecto invernadero y el dióxido de carbono.

Está representado en el mapa la distribución del carbono almacenado en los bosques de más de 75 países tropicales. La mayor parte de ese carbono se almacena en los extensos bosques de América Latina (un 49% del carbono en los bosques tropicales del mundo). Por ejemplo, sólo la reserva de carbono en Brasil son 61.000 millones de toneladas, casi todas las existencias de carbono en el África subsahariana. El mapa muestra, no sólo la cantidad de carbono almacenado en el bosque, sino también la precisión de la estimación.

Se ha calculado que la deforestación y la degradación de los bosques contribuyen con entre un 15 y un 20% de las emisiones globales de carbono. La mayor parte proviene de regiones tropicales, ya que almacenan grandes cantidades de carbono en la madera y las raíces de sus árboles. Cuando los árboles se cortan y se descomponen o se queman el carbono es liberado a la atmósfera.

El mapa revela que, en la década de 2000, los bosques en los 75 países tropicales estudiados contenía 247.000 millones de toneladas de carbono, de los que unos 10 millones de toneladas de carbono se liberan cada año a la atmósfera por la quema de combustibles fósiles combinados y los cambios de uso del suelo.