Demuestran que el calentamiento global provoca un cambio “rápido” en el Ártico

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0


Una expedición oceanográfica internacional ha conseguido probar que el calentamiento global no sólo está provocando un cambio en el ecosistema ártico, sino que además está haciéndolo de forma rápida y palpable.

Es la primera vez que se consigue demostrar que el calentamiento global causa un cambio rápido en el Ártico, abarcando desde la superficie hasta las profundidades marinas. No en vano, los ecosistemas son precisamente eso, un sistema en el que los elementos se interrelacionan, y en este caso conocemos cómo lo hacen gracias a este estudio, coordinado desde el Instituto Awi de Alemania.

Los reveladores resultados de la investigación se han publicado en la revista Science y se centran en los datos recogidos durante una campaña llevada a cabo en el verano del 2012 en el Ártico Central.

Rápidas reacciones en el ecosistema

El proyecto tiene el tremendo mérito de conseguir demostrar que el calentamiento causa cambios físicos que, a su vez, provocan rápidas reacciones en todo el ecosistema.

En concreto, se ha comprobado cómo la mayor delgadez de la superficie de hielo propicia la aparición de algas Melorisa arctica en cantidades masivas. Su crecimiento bajo el hielo hace que grandes cantidades acaben en el fondo marino, lo que acaba ocasionando una significativa disminución la concentración de oxígeno.


Además, el alga es responsable de gran parte de la producción de la materia orgánica, y puesto que logra descender a profundidades superiores a los 4.000 metros, los pepinos y estrellas de mar acuden hasta allí en ingentes cantidades.

En general, el trabajo describe los cambios observados en la cobertura del hielo y cómo éstos afectan a la productividad oceánica y al hábitat ártico en general. Para extraer estas conclusiones pudieron trabajar con la más moderna tecnología como unos microsensores capaces de medir el consumo de oxígeno de las bacterias y de la fauna en el fondo del océano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *