Descubren el barco de la expedición del capitán Scott


Hace unos días, pudimos presenciar la llegada de un robot a Marte. Es un hito para la ciencia, un dispositivo credo por el hombre que analizará las condiciones del planeta rojo. Estamos a principios del siglo XXI. Hace un siglo también se realizaban expediciones científicas. Parecidas en cierto sentido, ya que se descubrían lugares nunca antes pisados por el ser humano. Pero diferentes en la distancia. A principios del siglo XX el reto consistía en llegar al Polo Sur.

Dos hombres encabezaban sendas expediciones para conseguir ser el primer ser humano que pisara el Polo Sur: el capitán Scott, británico, y Roald Amundsen, noruego. Finalmente, fue éste último el que lo logró. Scott llegó también, pero días después. A la vuelta, él y los componentes de su expedición perecieron por agotamiento, hambre y frío extremo. El barco con el que llegaron hasta el continente helado hace tiempo que desapareció y no había sido descubierto hasta ahora.

Quizá sería mejor decir lo que queda del barco. Se trata del buque Terra Nova (Nueva Tierra en latín), el legendario barco que el capitán Scott usó para llegar al Polo Sur, descubierto cien años después de su malograda aventura. Este barco fue construido en Dundee, Escocia.

El Terra Nova fue encontrado a 1.000 metros bajo el mar frente a la costa de Groenlandia, donde ha permanecido durante casi setenta años. El famoso navío ha sido descubierto por una empresa que realizaba exploraciones en el fondo marino. El descubrimiento, además, se produce en el año del centenario de la expedición liderada por el capitán Robert Scott.

Para algunos expertos, el Terra Nova es uno de los mejores ejemplos de la ingeniería naval escocesa, un barco fabricado con madera. Uno de los barcos más famosos de la historia. Fue construido en 1884 para la caza de ballenas de la flota Dundee. Después, en 1910, quedó bajo el mando de Scott, que lo eligió como el barco que le llevaría al Polo Sur.

En noviembre de 1911, los exploradores desembarcaron para iniciar la caminata de unos 269 kilómetros para alcanzar el Polo Sur, un viaje que, a la postre, acabaría con la vida del capitán Scott y sus cuatro compañeros. El Terra Nova regresó en 1913 y fue comprado por Bowring Brothers para tareas cerca de Terranova, en el noreste del continente americano.

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