El aumento de nieve frena el crecimiento de los líquenes en la Antártida

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La disminución de la temperatura desde el año 1998 en la Península Antártica ha propiciado un aumento de la cobertura de nieve, que está frenando el crecimiento de los líquenes en la Isla Livingston. Una situación que está teniendo consecuencias negativas para algunos organismos.

Cambio de temperatura

Entre los años 1951 y 1998, en la Península Antártica se ha producido un aumento de la temperatura media, observándose que a partir de ese período se ha empezado a percibir un enfriamiento en la región, que ha originado a su vez una disminución de la temperatura media hasta ahora, dando paso a una mayor cobertura de nieve.

Esta modificación de la temperatura ya está teniendo consecuencias en la Península Antártica en cuanto a la presencia de determinados organismos. Es el caso de los líquines en los que se está frenando su crecimiento por ese aumento de la capa de nieve.

Un fenómeno que se ha detectado en la Isla Livingston, en la Península Antártica, a raíz de un estudio en el que participan investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid , la Universidad de Alcalá y del Museo de Ciencias Naturales del CSIC y que ha permitido analizar el comportamiento de seis especies de líquenes en esta isla.

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El objetivo de este estudio era analizar si los estos cambios que se estaban produciendo en el clima son importantes biológicamente para lo que se ha hecho un seguimiento de seis especies de líquenes que están en las superficies rocosas deglaciadas recientemente en una morrera terminal de un glaciar de esta isla durante los últimos 24 años. Y los resultados son claros.

Efectos

La investigación ha permitido constatar que en el período comprendido entre los años 1991 y 2002 (la temperatura media estival que aumentó en 0,42 grados centígrados), cinco de las seis especies crecieron. Por el contrario, entre los años 2002 y 2015 (la temperatura media estival bajó en 0,58 grados centígrados), se produjo un freno en el crecimiento de la mayor parte de las especies de liquen analizadas.

La investigación también refleja que dos de las especies tuvieron un colapso y se produjo una pérdida de líquenes importante por el aumento de las precipitaciones de nieve y la mayor cobertura, que no desaparecía en verano por las menores temperaturas vinculadas con el enfriamiento regional.

Este estudio evidencia consecuencias importantes para las especies ca raíz del cambio de temperatura. De hecho, los investigadores señalan el aumento de las precipitaciones puede tener efectos adversos importantes en el crecimiento de los líquenes porque la mayor cobertura de nieve dificulta que el alga asociada al liquen haga la fotosíntesis de manera adecuada. Además, la investigación pone de manifiesto que se está revirtiendo el crecimiento de los líquenes con talo crustáceo, que se estaba produciendo en los últimos años.

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