Especular con el precio de los derechos de emisión no es una solución

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El control de las emisiones de carbono se hace desde un punto de vista económico. No es el camino. Aunque, aún peor es que ni siquiera se traten de controlar. La Comisión Europea, en este sentido, ha propuesto retrasar los nuevos derechos de emisión de dióxido de carbono (CO2), además de incentivar a las empresas menos contaminantes. Una vez más, se aplaza un problema inaplazable.

La idea es retrasar la adjudicación de nuevos derechos de emisión de dióxido de carbono (CO2) a la industria europea, pero para subir su precio. De este modo, se quiere incentivar a las empresas para que se preparen para contaminar menos en el futuro. Más tiempo, en otras palabras.

Parte de los créditos que se preveían vender en los próximos años se guardarán. Así, se reducirá el número de títulos y provocará una subida en el precio, que se encuentra en mínimos. Se especula con el cambio climático del mismo modo que se especula en la Bolsa.

La depreciación está causada, oh, sorpresa, por la crisis. Una crisis creada por los especuladores, por lo demás. Y otra crisis, climática en este caso, que se quiere solventar como si fuera económica y a través de los mismos mecanismos. Ni una ni otra se van a resolver por medio de la especulación. Los mercados mandan en la economía, pero también en el clima. Y, para los mercados, el cambio climático no existe porque sólo existe el dinero.

El caso es que, debido a la crisis, ha disminuido la actividad industrial, lo que ha provocado un descenso de las emisiones que ha desajustado los precios. (Aunque, por otra parte, hay sectores, como el eléctrico en España, que han aumentado sus emisiones aun con crisis; así, resulta una falacia explicar todo por la omnipresente crisis.) Por otra parte, ¿no nos debería alegrar que hayan descendido las emisiones? ¿No es de lo que se trataba?

De momento, el Ejecutivo europeo ha planteado la iniciativa de manera informal, para que sea estudiada por los Estados miembros y por el Parlamento Europeo, así como por la industria. Mientras se estudia todo al detalle (¿cuánto llevará, semanas, meses, años?) se seguirá emitiendo y los grandes especuladores ganarán mucho dinero.

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