Las emisiones mundiales de CO2 alcanzan nuevo récord en 2011


En emisiones de dióxido de carbono a nivel mundial estamos en un punto deplorable, pulverizando récords, y no precisamente para bien. Muy al contrario, el pasado año se alcanzaron cifras inéditas, que sumaron 34.000 millones de toneladas.

Este diarréico, con perdón, volumen de emisiones del CO2, el gas de efecto invernadero que más influye en el calentamiento del planeta ofrece cifras que reflejan no sólo una falta de control sobre el avance del del cambio climático, sino también una remontada económica, tras el inicio de la crisis en 2009.

Así, según indica el Foro Económico Internacional para las Energías Renovables (IWR), con sede en Alemania, las tremendas emisiones alcanzadas el pasado año ya fueron creciendo de forma progresiva desde 2010, con una cifra que también mete miedo, exactamente de 33.200 millones de toneladas.

China, el principal emisor

La superpoblada China, conocida, además, como la fábrica del mundo, tenía que tener un papel destacado entre los mayores emisores, al menos a priori. Y así ha sido. Su liderazgo en esta lista lo sitúa como principal productor de CO2 a en todo el mundo, un título de dudoso honor que ha ganado a pulso, con emisiones que alcanzan los 8.900 millones de toneladas, 600 más que en el 2010.

Le sigue Estados Unidos, con 6.000 millones, pero este caso es menos sonrojante, pues ha rebajado sus emisiones en 200 millones de toneladas con respecto al año anterior. Siguiendo la misma tónica, en 2011 India emitió 1800 millones, frente a los 1.700 del 2010, mientras Rusia sólo ahorró 30 millones de toneladas en el último año, si lo comparamos con el 2011, con 1.670 millones de toneladas.

Por su parte, Japón se mantiene estable con 1.300 millones tanto en 2010 como en 2011 y, en sexta posición, Alemania baja 24 toneladas de dióxido de carbono con respecto al 2010.

De acuerdo con las previsiones del IWR, si la tendencia sigue este ritmo, las emisiones mundiales de dióxido de carbono aumentarán la escalofriante cifra de un 20 por ciento en 2020. No puede decirse, por lo tanto, que haya nada de lo que alegrarse.

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