Se recomienda retrasar la temporada de caza en España por la sequía


La Federación de Caza española aconseja analizar cuidadosamente la situación actual porque, debido a la falta de lluvia, las poblaciones de caza menor pueden no ofrecer las densidades adecuadas para realizar el aprovechamiento previsto. Si no hay suficientes presas, será preferible no comenzar la temporada. Si no se hace así, se puede acabar con algunas especies y se terminaría la caza en sucesivos años. (Y a algunos aún les extraña que los cazadores sean los más interesados en conservar a los animales.)

La Federación de Caza de Castilla y León recomendó a todas sus sociedades de cazadores federadas, mediante un comunicado, retrasar la apertura de la temporada de caza prevista para el próximo día 23 de octubre. Por otra parte, esta vez en Andalucía, es la organización Ecologistas en Acción la que ha solicitado a la Consejería de Medio Ambiente de dicha comunidad autónoma que suspenda la temporada de caza al menos hasta una semana después de las primeras lluvias para evitar daños a las especies, el sufrimiento de los perros de caza y el riesgo de incendios. En ambos casos, la situación de sequía excepcional que se vive es la causa de tal petición.

Cada coto determina, según los Planes Cinegéticos, los intervalos de tiempo en los que se puede ejercitar la caza. Sin embargo, la Federación de Caza recuerda que no es necesario ni obligatorio empezar a cazar desde el primer día, como tampoco lo es terminar el último. Circunstancias excepcionales como la que se vive deben hacer reflexionar a los gestores de la caza sobre si sería preferible adoptar medidas preventivas para la conservación de las especies cinegéticas.

La Federación, en su comunicado, esgrime los siguientes motivos:

    – Las excepcionales circunstancias en las que se encuentra el campo, con terrenos muy secos y una climatología que, en muchos casos, impiden la natural defensa de las especies. Hay que esperar a que las condiciones climatológicas den ventaja a las especies.

    – La extrema sequía incrementará sin duda la merma tradicional de perdiz en el mes de octubre y hay que esperar a las primeras lluvias para ver cómo reaccionan los conejos a los brotes de mixomatosis y NHV. El aumento de la liebre hay que gestionarlo con mucha moderación porque estamos muy lejos de las densidades que teníamos antes de la plaga de topillos.

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