El suelo sellado (asfalto y hormigón) aumenta el riesgo de inundaciones en las ciudades europeas

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Eye on Earth es una herramienta para crear mapas en línea creada por la Agencia Ambiental Europea (EEA, por sus siglas en inglés) y sus socios. En los primeros días de marzo de 2013, se celebra una conferencia que reunirá a científicos y expertos con un interés común: el intercambio de datos e información sobre climatología.

Esta herramienta servirá, entre otras cosas, para conocer los riesgos de las ciudades europeas ante el cambio climático. Durante las lluvias torrenciales, las ciudades quedan inundadas si el agua no se puede drenar rápidamente y el sistema de alcantarillado en las ciudades no hace frente a la cantidad de agua que recibe. Por ello, este mapa muestra el porcentaje medio de cada ciudad cubierta con superficies impermeables como edificios o cualquier infraestructura de hormigón o asfalto. Es suelo sellado, suelo que no deja pasar el agua y facilita las inundaciones.

París, Salónica, Bucarest y Barcelona son algunas de las ciudades que tienen más de tres cuartas partes de su superficie sellada. Por tanto, tienen un alto riesgo de que el agua se almacene en el suelo si las lluvias son intensas y persistentes.

El sellado del suelo es uno de los factores que contribuye al riesgo de inundaciones urbanas, pero hay otros. En 2011, las lluvias torrenciales causaron inundaciones en Copenhague, las alcantarillas no podían asimilar el gran volumen de agua de cayó. Costó entre 650 y 700 millones de euros por daños. El 60% del área de Copenhague está sellada.

Más lluvias en el norte y menos en el sur


Estas zonas artificiales, además, aumentan la temperatura en las ciudades. Un informe de la agencia publicado en 2012 señaló que los espacios verdes ayudan durante las olas de calor porque enfrían las zonas urbanas. En algunas zonas de Europa, el número y duración de las olas de calor aumentará debido al cambio climático.

El cambio climático impactará en toda Europa, aunque los efectos serán muy variados, dependiendo de la zona. Las precipitaciones han aumentado en el norte del continente, pero disminuyeron en el sur. La mayoría de las proyecciones prevén que ambas tendencias continuarán a lo largo de este siglo.

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