La base científica Princesa Isabel respeta el ecosistema antártico


Es considerada como la primera base para misiones científicas ecológica ubicada en la Antártida. Es belga, su nombre es Base Princesa Isabel y se sitúa en la Tierra de la Reina Maud. Funciona desde febrero de 2009. El diseño corrió a cargo de la International Polar Foundation.

La Antártida es un continente casi virgen donde el ser humano prácticamente no ha impactado (directamente, claro, otra cosa es el deshielo provocado por el calentamiento global). El equipo belga quiso, con esta estación, respetar el ecosistema antártico para que siga siendo un continente (casi) libre de la influencia humana.

Así, la estación antártica Princesa Isabel es la primera base científica que no emite gases de efecto invernadero o, dicho de otra forma, que no contribuye al cambio climático y, por tanto, tampoco al deshielo antártico.

El diseño de la estación se basó en criterios sostenibles y se construyó con materiales ecológicos, reduciendo al mínimo el consumo de energía y los residuos. Funciona al cien por cien con energías renovables y limpias: se han instalado ocho turbinas eólicas en las cercanías y cuenta, además, con unos 380 metros cuadrados de paneles solares.

Por otra parte, el diseño ha incidido en la eficiencia energética y sólo usa un 20% de la energía en relación con otras estaciones científicas similares.

Sistemas pasivos y activos para la calefacción


Lógicamente, debido al extremo frío de la región, se tuvo muy en cuenta cómo iba a funcionar la calefacción y se han mezclado sistemas pasivos y activos. Hay, por ejemplo, un método de recuperación de calor que guarda el calor que genera el equipo y lo redistribuye alrededor de la base.

En la zona hay vientos de hasta 300 km/h. Por ello, la base tiene forma aerodinámica, muy futurista, por lo demás, mientras que está anclada varios metros en el permafrost para asegurar su estabilidad. En el nivel inferior, hay un garaje para vehículos especiales para viajar por la nieve. En la estación pueden vivir 16 científicos.

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