Más carbón, más emisiones


El dato no puede sorprender a nadie. Era lo esperado, lo más lógico. El Observatorio de WWF de enero destaca que el carbón continúa siendo la primera fuente de generación de electricidad del mix de energía en España y tiene como consecuencia un aumento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) que supera el 42% respecto a las emisiones registradas en enero de 2011.

España se está alejando del cumplimiento de sus compromisos de reducción de emisiones para 2020 y pone en peligro la lucha contra el cambio climático. No se debe impulsar la generación de electricidad a partir de fuentes contaminantes.

WWF ha llegado a estas conclusiones después de analizar la situación del balance energético del mes de enero. España va en dirección contraria a la de la mayoría de los otros países europeos. La Comisión Europea, recientemente, ha pedido a los Estados miembros que contribuyan con una economía baja en carbono y un esfuerzo conjunto para conseguir objetivos más ambiciosos en reducción de emisiones de CO2: un 30% para 2020 (en vez del 20%). Estas metas son alcanzables a través de la inversión en tecnologías limpias y sostenibles, como las energías renovables, la eficiencia y el ahorro energético. Pero, si sigue apostando por el carbón, los objetivos serán imposibles de alcanzar

Según Raquel García Monzón, Técnico de Energía del Programa de Cambio Climático de WWF España, “los cambios normativos, como la aprobación del Real Decreto Ley 1/2012, que suspende de forma temporal los incentivos económicos para nuevas instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de fuentes renovables, cogeneración y residuos, generan desconfianza para los inversores de tecnologías sostenibles, limpias y autóctonas.

La solución pasa por tener una visión a largo plazo de la política energética. A este respecto, la cuestión del déficit de tarifa no se resuelve con el Real Decreto aprobado por el Gobierno, sino con una reforma integral del sector eléctrico que implicaría modificar el sistema de cálculo de la tarifa eléctrica, la estructura de precios y el modelo retributivo, que contemple, en fin, objetivos ambientales, estratégicos y económicos. Los beneficios de las renovables van mucho más allá del dinero.

WWF considera que si España continúa quemando carbón nacional, seguirán aumentando las emisiones de CO2, además de otros gases contaminantes, como el dióxido de azufre y el óxido de nitrógeno, que no sólo son perjudiciales para el medio ambiente, sino también para la salud pública.

Apostar por las fuentes de energía sucias, se aumenta la deuda exterior y la dependencia energética, ya que se tendrá que comprar petróleo y gas a otros países y, además, a precios cada vez más caros. Esta tendencia puede cambiar por completo si se apuesta por la generación de electricidad a partir de fuentes sostenibles y limpias, como son las energías renovables, con recursos autóctonos como el sol, el viento, el agua, la energía del mar o la biomasa. El fomento de las energías renovables es el mejor camino para conseguir un desarrollo sostenible y la creación de empleo de calidad.

Carbón nacional, más caro y más contaminante

Según el Observatorio de la Electricidad de WWF, en enero de 2012, ha disminuido la producción y la demanda eléctrica respecto al mismo mes de 2011. Este descenso es consecuencia principalmente de la crisis económica, que ha disminuido la actividad industrial. En régimen ordinario, se ha generado el 68,3% de la electricidad, mientras que en régimen especial, el 31,7% restante. En relación a la producción de energía de origen renovable, el mes de enero de 2012 ha producido, según datos de REE, un total de 6.271 GWh.

El balance eléctrico peninsular del mes de enero de 2012 muestra una cobertura de la demanda del 22,3% con carbón, seguido del 21,7% con energía nuclear, el 17,5% con ciclos combinados y el 14,6% cubierto con energía eólica, un 6,7% con hidráulica y el 17,2% restante con otras fuentes de energía.

El mes finalizó con un incremento en las emisiones totales de CO2 del sector eléctrico de un 42,82% respecto a enero de 2011, debido al aumento de la quema de carbón nacional (más caro y más contaminante), que ha pasado de un 7,8% a un 22,3%.

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