Microbios que afectan a los glaciares


Alrededor del 10% de la superficie del planeta está cubierta por hielo glacial, esto es, glaciares y capas de hielo. Algunos se derriten como parte de un ciclo natural durante algunos meses del año. Hasta ahora, se ha estudiado, sobre todo, el aspecto físico del deshielo glaciar, así como el de las regiones polares. Sin embargo, los procesos biológicos, que también influyen, tanto en el comportamiento físico de los glaciares como en el ciclo global del carbono, no habían sido estudiados con detenimiento.

En la revista Nature Geoscience, se ha publicado un trabajo, elaborado por un equipo internacional de científicos, que ha analizado los procesos biológicos en las superficies de los glaciares y cómo éstas afectan a las propiedades físicas y químicas de los glaciares.

Alrededor del 5% de las superficies de los glaciares se derriten en todo el mundo como parte de un ciclo natural durante algunos meses al año. La superficie que se derrite alberga vida microbiana (cianobacterias, algas) que llegan allí transportadas por el viento. Esos diminutos microbios se activan durante la temporada de deshielo y se concentran en zonas del hielo.

Los microorganismos producen pigmentos oscuros que llegan a disminuir la reflectividad de la superficie del hielo y frenan el nivel de deshielo. Los microorganismos fotosintéticos en la superficie de los glaciares actúan como sumideros de carbono (del mismo modo que los árboles) mediante la captura de dióxido de carbono de la atmósfera. Así, se convierten en poseedores de carbono orgánico. Pero ese carbono se puede liberar de nuevo como dióxido de carbono, actuando así como una fuente emisora de CO2. Así, no está claro si los ecosistemas glaciares actúan como un sumidero global de carbono o como una fuente de emisiones del gas.

Sumideros o emisores de carbono

Se cree que las partes más estables del Ártico y los glaciares, así como las capas de hielo antárticas son propensos a actuar como sumideros de carbono, mientras que los pequeños glaciares, los glaciares de montaña y los bordes de las capas de hielo, que son más propensos a derretirse rápidamente, liberan más carbono a la atmósfera.

A medida que los glaciares se derriten como consecuencia del cambio climático, el carbono no consumido por los microorganismos pasa a arroyos y ríos. Además de los microorganismos y los nutrientes, el agua de deshielo también puede llevar toxinas y sustancias nocivas que se almacenaron temporalmente en el hielo glaciar.

Los procesos biológicos en las superficies del hielo glaciar, por tanto, desempeñan un papel importante en el comportamiento físico de los glaciares, en particular, en el proceso de deshielo. Es necesario, según los científicos, tener en cuenta estos datos en los futuros modelos climáticos.

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