Portugal y la Universidad de Vigo colaboran en un proyecto que analiza el permafrost antártico


La Antártida se dividió para que algunos países pudieran ubicar bases fijas: científicas, militares… Aunque también hay estados, como Portugal, que, si bien no tienen su trocito de hielo antártico para desarrollar sus propias investigaciones científicas, cuentan con proyectos polares muy activos. Sus expediciones usan las bases y los equipos de otros países.

Propolar es el nombre de un programa polar portugués que ha llevado a cabo una campaña internacional sin precedentes en el continente. Por primera vez y como agradecimiento a los países que, a lo largo de muchos años, les han ofrecido apoyo logístico, Portugal llamó a científicos internacionales para que se unieran a su campaña.

Entre los invitados, los ingenieros de AtlantTIC, centro de investigación de telecomunicaciones de la Universidad de Vigo. En total, en enero de 2012, viajaron 73 investigadores y técnicos de siete programas antárticos distintos.

Propolar tiene como objetivo apoyar el desarrollo de las necesidades de la comunidad portuguesa, especialmente, en las islas Shetlands del Sur. El proyecto Snowchange es uno de los siete proyectos que Propolar llevó a cabo en la pasada campaña antártica. Se trataba de investigar el suelo permanentemente congelado, llamado permafrost, y saber cómo reacciona a los cambio del clima.

En el proyecto Snowchange, estudian la nieve, factor determinante para la formación del permafrost y su relación con los climas locales y microclimas, así como con la vegetación.

El equipo de Snowchange hizo un sensor ligero de unos 30 centímetros de largo y 40 de diámetro que podía volar en ultraligeros. El sensor hiperespectral es una especie de cámara de fotos, solo que, en vez de tener los tres colores típicos (rojo, verde y azul) o una decena de canales, va un paso más allá y consigue centenares de bandas. Es, en definitiva, una técnica de teledetección con muchas aplicaciones. Con este tipo de cámaras hiperespectrales se puede estimar qué tipo de terreno es un punto exacto de una superficie.

Una aplicación puesta en práctica es la de distinguir variedades de viña: Cabernet-Sauvignon, Merlot, etc. Además, se puede saber qué vides tienen carencias de nitrógeno, dónde hay que abonar o qué vides están afectadas por un hongo para aplicar un pesticida solo allí, evitando perjudicar el medio ambiente de alrededor.

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