Una hamburguesa contamina más que un camión diésel


Sería la pregunta perfecta (con truco) para un concurso de televisión: ¿qué contamina más: una hamburguesa o un camión? Seguramente, la mayoría de los concursantes fallaría la respuesta. Porque científicos de la Universidad de California han descubierto que las parrillas de los restaurantes emiten una gran cantidad de sustancias contaminantes al aire, una cantidad mayor que la que emiten los motores diésel.

Las instalaciones de cocinas comerciales generan, en muchos casos sin control, grasas, humos, vapores y productos de combustión, según este informe. En 2007, la Agencia de Control del Aire en la Costa Sur de Estados Unidos reveló que los restaurantes son la segunda fuente de emisiones de la región. Las emisiones de cocinas comerciales son unas dos veces mayores que las de camiones pesados con motor diésel, según el ingeniero jefe de la investigación, Bill Weich.

Un camión de 18 ruedas con motor diésel tendría que recorrer por autopista 230 kilómetros para lanzar al aire la misma cantidad de partículas que se emiten durante la preparación de una sola hamburguesa. Actualmente, los investigadores están probando un sistema que neutraliza las emisiones. Las hamburguesas preparadas durante el experimento se envían a un banco de alimentos local.

El estudio sólo ha tenido en cuenta cómo se cocina la hamburguesa. Si se tiene en cuenta el proceso completo: los sistemas de ganadería intensiva, que generan toneladas de metano, uno de los más potentes gases de efecto invernadero, la deforestación llevada a cabo en algunos países para plantar soja transgénica que servirá de pienso para el ganado o la crianza del ganado, más, por supuesto, todo el transporte implicado en la producción y distribución de los piensos y la carne, la cifra de contaminación es muchísimo mayor.

Y hay más ingredientes, lo que implica el uso de conservantes, toneladas de pesticidas y herbicidas… Y las bebidas. Se paga muy poco por una hamburguesa adquirida en una cadena de comida rápida, pero el daño medioambiental es incalculable. Se produce barato, de forma industrial, a gran escala, pero se contamina. ¿Merece la pena comer una de esas hamburguesas?

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