Una web que monitoriza Groenlandia a tiempo real


La masa de hielo de grandes extensiones, como la Antártida o Groenlandia, aumentan y disminuyen según la época del año. Pero, a largo plazo, tienden a menguar debido al calentamiento global. Hay ocasiones, como ocurrió en una zona de Groenlandia en julio de 2012, en las que se produce un deshielo masivo o más acelerado de lo habitual.

Los científicos quieren medir este tipo de fenómenos, algo esencial para, posteriormente, poder realizar predicciones más fiables. Los satélites ayudan especialmente en esta labor. En ese mes antes mencionado, se calculó que un 97% de la superficie helada de la isla se derritió. Aunque, luego, en invierno, se recuperó.

Los científicos se están dando cuenta de que es bastante probable que el deshielo se acelere en ciertas épocas en determinadas zonas y no quieren que les pille desprevenidos. Por ello, el Centro Nacional de Datos de Hielo y Nieve de Estados Unidos (NSDIC, por sus siglas en inglés) ha creado una página web para monitorear el deshielo de Groenlandia en tiempo real. El fenómeno del efecto climático y el análisis de expertos en el tema en directo.

En la web, se pueden consultar gráficos, fotografías, textos y, en general, análisis y datos para contextualizar el fenómeno del deshielo. El objetivo del proyecto es conocer mejor el deshielo en esta parte del planeta.

En particular, las zonas costeras de la isla sufren grandes deshielos. En cambio, en el interior, a una altura de entre 2.500 y 3.000 metros, no se produce un derretimiento total.

Afecta al nivel del mar


La superficie helada de Groenlandia se recupera del deshielo de verano con las nieves de invierno. Sin embargo, en las últimas décadas, la masa de hielo está disminuyendo claramente. Eso supone grandes cantidades de agua que pueden provocar inundaciones en las zonas costeras de todo el mundo debido al aumento del nivel del mar.

Los análisis en tiempo real más la información registrada desde 1981 permitirán a los científicos comparar el deshielo actual con el de otras épocas y, de este modo, cuantificar el verdadero daño que se está produciendo y si el caso extremo que se produjo en 2012 se repetirá.

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