Coches dañados por huracán Sandy aparcados en un aeropuerto


El huracán Sandy devastó Nueva York y sus alrededores. Destruyó edificios, postes de teléfonos, carreteras, infraestructuras diversas, árboles y coches. ¿Dónde están todos esos coches dañados por el huracán? Aparcados en un aeropuerto.

Se trata de un aeropuerto con muy poco uso ubicado en Long Island que se ha reconvertido en un enorme aparcamiento para los miles de vehículos dañados por el huracán Sandy. Unos 15.000 coches están allí aparcados. La idea fue de una compañía de seguros que propuso pagar a la empresa propietaria del aeropuerto 3.200 dólares al mes por cada hectárea ocupada por coches. El huracán Sandy sigue costando dinero meses después.

El aeropuerto está dentro del municipio de Riverhead. El gestor de esta operación, Sean Walter, piensa que la situación es una oportunidad para aumentar los ingresos de la comunidad. Es el típico lado práctico de los estadounidenses. Se calcula que ganarán 2,7 millones de dólares con la operación.

Algunos de los coches se pueden reparar. Otros no. Pero se usarán para rescatar las piezas que aún sean útiles. Una especie de desguace compuesto, no por modelos antiguos, sino por coches destrozados por el huracán. Lo cierto es que la mayoría de los coches son bastante nuevos.

Críticas de los ecologistas

Las críticas de los grupos ecologistas no se han hecho esperar. Aseguran que las actividades que se llevan a cabo en el aeropuerto amenaza el acuífero que surte de agua potable a la ciudad de Riverhead. El petróleo y otros líquidos podrían filtrarse desde los coches y contaminar la tierra cercana. Pero el supervisor de las operaciones dice los coches están aparcados en calles pavimentadas y pistas de aterrizaje y que un centenar de trabajadores los inspecciona cada día buscando derrames de sustancias contaminantes.

En la zona, hay otros cementerios a los que han dio a parar muchos coches. En uno de ellos, se habían estacionado ilegalmente coches antiguos en terrenos privados que habían puesto en peligro a una población de salamandras, especie en peligro de extinción. Un juez ordenó que los coches fueran sacados de allí.

1 comentario

  1. Es impresionante ver desde el aire este aeropuerto lleno de coches. Sin embargo, me pregunto si no hubiera sido más fácil detectar los que se pueden arreglar y enviarlos a diferentes talleres y los que no se pueden arreglar enviarlos a diferentes desguaces… Porque llevarlos hasta Long Island ha tenido que conllevar un trabajo ingente. Un saludo.

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