Un mundo sin pasta y sin pan por el calentamiento global

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¿Te imaginas un mundo sin pasta, sin macarrones, espaguetis, lasaña? Seguro que los italianos, no. Ni los niños, ya que es uno de sus platos favoritos. Aunque la pasta no es un alimento básico sólo en Italia: en el norte de China, los fideos son un plato principal en cualquier menú.

Las temperaturas suben cada año y es algo que no beneficia a los cultivos de trigo. Así lo señalan diversos estudios científicos: el aumento de las temperaturas y las cada vez más frecuentes tormentas y sequías en los próximos años reducirán las cosechas de trigo y, por tanto, también la posibilidad de elaborar pasta.

La alimentación de la humanidad depende de tres cultivos de cereales: trigo, maíz y arroz. En cualquier país, en cualquier cultura, uno de esos tres cereales es la base de la alimentación. Las tortas de maíz de México, el pan de trigo (o cebada) en España y Francia, el arroz en China y la pasta en Italia.

Los tres cultivos están sufriendo los rigores del cambio climático. Pero parece que la peor parte, por el momento, se la lleva el trigo. Es el grano más vulnerable a la subida de temperaturas. Peligra la producción de pasta y la de pan.

Variedades de cultivo más resistentes

El trigo es un cultivo de estación fría. Las altas temperaturas lo perjudican en crecimiento y calidad, según Frank Manthey, profesor de la Universidad Estatal de Dakota del Norte. El aumento de poco más de 1 ºC de aumento de la temperatura global durante los últimos cincuenta años ha provocado un descenso del 5,5% en la producción de trigo. El calentamiento global afecta directamente al trigo y, por tanto, a la alimentación del ser humano.

El fenómeno afectará a los mayores productores de trigo del mundo: Estados Unidos, el medio oeste de Canadá, el norte de China, la India, Rusia, Australia… La producción de trigo de aquí a 2050 se podría reducir entre un 23 y un 27%, según los cálculos elaborados por el International Food Policy Research Institute (IFPRI). La solución pasa por limitar el aumento de la temperatura media del planeta y por desarrollar variedades de cultivos más resistentes a un planeta más cálido.

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